miércoles, 24 de abril de 2013

Confluencia: un partido surgido del 15M para las próximas elecciones generales. Se menciona al Frente Cívico

Cuarto Poder
23/04/2013

Disidentes de la Coordinadora 25-S, de Acampadasol, del 15-M, de Democracia Real Ya, del Foro Cívico, de Iniciativa Socialista de Izquierdas, de las mareas Blanca, Verde y Constituyente, de la Marea Destituyente y de varios otros movimientos sociales surgidos a raíz de aquel primer paso caminado el 15 de mayo de 2011 desde la madrileña Puerta del Sol, han decidido desvincularse de la vía únicamente centrada en la protesta callejera y pasar a la acción política. Estudian crear una opción electoral que pueda obtener representación tras los próximos comicios generales.
Ya en diciembre de 2012, cuartopoder.es había anunciado la posibilidad de esta conjunción de movimientos callejeros y profesionales en una opción con siglas a las que el ciudadano pueda votar. Ahora, numerosos activistas de estos movimientos sociales han decidido abandonar el empacho de manifestaciones, gritos callejeros, pancartas, irrupciones en sedes bancarias y organismos públicos, escraches, etcétera. Consideran, incluso, que como estrategia única no sirven para nada. No solo hay que ganar la calle. Hay que ganar el voto. La calle, se ha demostrado, apenas puede por sí sola alterar las políticas de los grandes partidos. Ahora, los grupos indignados quieren volver a imponer la ley de la calle. Pero a través del voto. Creando un partido. De momento, su nombre de trabajo es Confluencia.

“Yo me fui porque mi visión es ya distinta a la visión que tenía antes”, señala Ramón Hernández a cuartopoder.es, pionero del 15-M y ex portavoz hasta hace pocas semanas de la Coordinadora 25-S. “Ya no vale solo la movilización de la calle. Hay que tomar el poder político”. Y para eso ya se ha puesto en marcha el grupo de trabajo Confluencia. En Confluencia están presentes todos los movimientos ciudadanos surgidos del 15-M (salvo el hermético ¡En Pie!) y representantes de mareas profesionales. No reniegan de la resistencia pacífica. Muchos de ellos continúan asistiendo a asambleas y manifestaciones.

“Mira. Por ejemplo, el grupo [ciudadano] de Constituyentes. Los de Valencia están en el proyecto del partido político y los de Almería no. Los de Almería están en la línea del 15-M. Y no pasa nada entre nosotros. No son escisiones. No son rupturas. Son formas distintas de pensar en cómo hacer la cosas. Nosotros y otros grupos queremos trasladar este debate al cien por cien. Pero ya veremos. No tenemos por qué tener la razón”, señala este ex portavoz de 25-S recién anclado en la marea del movimiento Confluencia.

Si en diciembre interlocutores del Proceso Constituyente [que también reunió las ideas de diversos movimientos indignados] apuntaban la posibilidad de crear una marca electoral para concurrir en las elecciones europeas de 2014, el portavoz de Confluencia señala que “quizá sea demasiado pronto, pero no podemos saber…”.

“Solo podrá haber una alternativa a los grandes partidos si conseguimos reunir una fuerza que aglutine a los movimientos sociales, ciudadanos, profesionales, algunos partidos y sindicatos para crear un frente amplio”, señala este portavoz (siempre a título individual).
“¿Me estás hablando de un partido?”, le pregunta este periodista. La respuesta es difusa. Puede ser un partido, una alianza e incluso un sinnúmero de agrupaciones electorales locales o provinciales. Lo que se está estudiando, ahora, es cómo unirse y burlar la Ley D´Hont. Que concede grandes ventajas a los partidos mayoritarios y castiga a las pequeñas formaciones. Esa ley electoral española capaz de conceder a dos votos más representatividad que a cinco en el Congreso. O en un parlamento autonómico. Si un hombre fuera un voto en España, el PP, por ejemplo, habría obtenido 28 escaños menos y no gozaría de mayoría absoluta. Pero, por contra, partidos minoritarios neonazis o neo fascio-stalinistas conseguirían representación parlamentaria. La pelota está en el tejado de la calle. Y en la calle siempre se ha jugado muy bien a la pelota.

Oscar Eslava es otro de los impulsores de Confluencia:.” Me reenganché al activismo político el 15 de mayo de 2011, y desde entonces he ido participando en varios frentes: la Asamblea Popular de Lavapiés, el grupo de Política a Corto Plazo de Acampada Sol, la Coordinadora 25S, y recientemente con otros compañeros para formar el grupo Confluencia. Me he unido y dejado sucesivamente a los grupos mencionados buscando el mejor acomodo para mis capacidades y perspectiva. Todos ellos trabajan diferentes campos imprescindibles para conseguir un cambio social y político. Sin embargo, creo que hemos desatendido otro aspecto vital: el electoral”.

“Queremos provocar la confluencia de las fuerzas políticas de izquierdas en el compromiso hacia un programa común elaborado desde la base, para presentarse como un frente amplio capaz de ganar elecciones y sentar una base de cambio también en las instituciones. Creemos que existe una demanda social de dicho Frente. Si no construimos una alternativa real, estaremos condenados a una democracia formal de baja calidad, y una opción populista rayana en el fascismo acabará arrastrando el descontento de la gente hacia un escenario mucho peor”, resume este activista.

Jaime Tomás, otro de los fundadores de Confluencia, considera, además, que en la actual situción política incluso la Ley d´Hont puede convertirse en aliado de la alternativa: “Ya hay encuestas que señalan que entre PP y PSOE no reunirían ahora ni el 50% de los votos. En ese marco, opciones políticas con un 10, un 15 o un 18% sí tendrían un peso considerable en el Parlamento. La división del voto nos iguala. Con jugadores igualados, los resultados electorales pueden ser bastante sorprendentes”. Tomás proviene de Izquierda Unida, coalición con la que estuvo vinculado a finales de los 90. Después pasó por el 15-M y el resto de movimientos. “IU tiene un límite de crecimiento marcado por la ideología. Nuestro frente debe ir más hacia los problemas de la ciudadanía que a los problemas de la izquierda”.

Aunque nadie se atreve a confirmarlo taxativamente, los tres entrevistados de Confluencia hablan en clave de las próximas elecciones generales. Y con una terminología muy semejante a la del Frente Cívico impulsado por Julio Anguita. También anda en vereda el misterioso Partido X, cada vez más activo en las redes sociales (más de 20.000 seguidores en Twitter a pesar de que nadie sabe quiénes son ni cuál será su estrategia). Y Democracia Real Ya: “Nosotros no hemos visto a gente apartarse de DRY por el tema de la creación de un partido político. Será porque es una cuestión que lleva muchos meses muy presente en nuestros debates”, señala el portavoz Kike Castelló. De momento, los distintos grupos y colectivos no han mantenido ninguna reunión formal.

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